Recientemente, Yves Guillemot, director ejecutivo de Ubisoft, achacó las malas ventas de Star Wars Outlaws a la mala situación de la saga de Disney. Pero, ¿a qué mala situación se refiere? Sí, actualmente no hay películas de Star Wars, pero se encuentra en un momento dulce con la salida de la aclamadísima serie Andor y la inminente película de The Mandalorian. Además, en los videojuegos, el fandom ha revivido Battlefront 2 con una cantidad de jugadores concurrentes muy envidiable. Pero, claro, es mucho más fácil echar balones fuera.
Entre hacerlo o no hacerlo, Star Wars Outlaws no lo intenta, sino que lo hace. En ese aspecto entiendo a Guillemot. ¿Qué ha podido pasar para tener tantas ventas si el juego es sólido?
Pese a llevar el título de Star Wars el juego no va de jedis, ni está presente la fuerza. Nos presenta otro aspecto de la saga: los bajos mundos. Si eres un friki máximo de la saga, como es mi caso, sabrás que este submundo está lleno de personajes y elementos muy interesantes. En esta ocasión, nos pondremos en la piel de Kay Vess, una ladrona de poca monta que se ve envuelta en una gran deuda con un sindicato del crimen y debe dar un gran golpe para solucionar su situación. A su lado, un bichito llamado Nix que nos ayudará en todo momento.
Gran parte de la historia se centra en los distintos sindicatos del crimen que pueblan la galaxia. Nosotros, como personaje ajeno a todo este mundo, nos convendrá llevarnos lo mejor posible con todos ellos y jugar en la fina línea de la equidistancia. Pero es muy complicado. En todas las misiones que hagamos, tenemos que elegir favorecer a un sindicato u otro y al tomar estas decisiones subirán o bajarán nuestra reputación con estos.
No es solo una cuestión de historia, estos sindicatos también controlan territorios y conviene llevarte bien para pasar con ellos sin que lluevan las balas. Además, los comerciantes pertenecientes a estos grupos tendrán los precios más bajos y te podrán vender objetos exclusivos ideales para mejorar tu pistola, tu nave o tu moto. Por tanto, conviene hacer todas las misiones que te suban la reputación con todos ellos.
Como decía, aquí no somo jedis, así que el gameplay no gira en torno a la espada láser, sino a la pistola. Nuestra pistola será muy versátil. Podremos aturdir, disparar, disparar con munición eléctrica para acabar con los droides e incluso un tipo de bala más potente que nos permitirá romper piedras e incluso matar a los enemigos más fuertes. Además, también podremos robarles las armas para tener algo más de variedad en los encuentros contra los malos.
Eso en el caso de que las cosas salgan mal. Normalmente, nos convendrá más ir en sigilo. En este aspecto, el juego no hace nada nuevo, es decir, hay que buscar las espaldas y pulsar un botón, pero aporta algo de variedad. Nuestro bichito, Nix, será nuestro principal aliado. Le podemos mandar a distraer enemigos, a activar botones por nosotros, robar objetos, entre muchas otras cosas.
En resumen, ni los tiros ni el sigilo son nada del otro mundo, pero no se hacen nada repetitivos y siempre se disfrutan. El aporte de los distintos tipos de disparos y la gran versatilidad de Nix hacen del gameplay algo bastante divertido. Algo con lo que otros juegos de Ubisoft simplemente sueñan.
Lo que no sé es si el resto de los juegos de Ubisoft sueñan con ser más pequeños. Acostumbrados a juegos como los Assassin's Creed, Star Wars Outlaws propone un conjunto de mundos pequeños, pero vivos. Por supuesto que están llenos de iconos, pero al ser zonas reducidas, se completan en segundos. Todos ellos están desarrollados con mimo. Cada curva del mapa, cada ciudad, cada cueva está ahí por algo. Este mimo se aprecia especialmente en las ciudades. Son exuberantes, llenas de vida, orgánicas y se sienten puro Star Wars.
Unido a esto, el diseño de niveles también está hecho con mimo. Para colarte en bases imperiales, por ejemplo, no hay un único camino, sino que te podrás infiltrar de diversas formas. Aquí es donde aparece otro clásico de Ubisoft: el parkour. Es simple como el mecanismo de un chupete, pero útil para aportar variedad a los disparos y fantástico para enseñarte panorámicas de su mundo
Lo ideal para avanzar por estos mundos será conocer nuevas habilidades. Todas ellas estarán asociadas a un mentor y no es un simple árbol de habilidades donde gastar puntos. Estas mejoras nos las tendremos que ganar cumpliendo distintos objetivos. Si queremos que Kay sea capaz de tumbar a grandes droides en sigilo, deberemos matar antes a unos cuantos y conseguir un objeto para electrocutarlos por la espalda. Este sistema es una idea genial, porque nos invita a explorar más el universo, tanto dentro como fuera de los planetas, y a jugar de formas distintas a las que podemos estar habituados.
Entonces, si el juego no está mal, ¿cuál es su problema? Sí, es cierto que la historia no es nada del otro mundo, de hecho es bastante floja, pero no lo veo un motivo demasiado grave. Lo que verdaderamente lastra al juego es su acabado. Es una auténtica pena que un juego tan entretenido esté cargado de bugs, fallos de todo tipo y, sobre todo, de un rendimiento pésimo. Tras casi un año de su salida, me he encontrado con texturas que no cargaban, tirones de rendimiento e incluso he atravesado el suelo en más de una ocasión. Tuve que repetir una misión entera porque estaba rota y mi personaje moría todo el tiempo. Tal vez el problema no sea que la saga esté de capa caída, según Guillemot, sino que el juego tiene un acabado lamentable que lastra continuamente la experiencia del jugador. Gravísimo para un juego en el que se ha volcado tanto cariño y en una saga tan grande como esta. Ese y no otro es el motivo de sus bajas ventas.
Se me hace muy difícil recomendar este juego. No intenta ser un juego aleatorio de Ubisoft con skin de Star Wars. Hace cosas distintas como el gameplay o el sistema de reputación de los sindicatos, pero, por otro lado, está cargado de problemas que lo hace directamente injugable en muchas ocasiones. Es una lástima que te deje tan tibio un juego en el que te lo has pasado tan bien.






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