Llego al lugar, mi objetivo es una especie de grulla, alta, amenazante, con una cresta roja que infunde el miedo en cualquier depredador que se la acerque. Su nombre es Aknosom. Monto mi fiel compañero, mi canyne, y me acerco rápidamente. Allí está, más alta de lo que pensaba. Desenfundo mis cuchillos y comienza el combate.
Me mató. Tres veces. En mi primera cacería no entendía los controles. Era incapaz de conectar un golpe con el siguiente. La cámara me resultó engorrosa. Me quedaba sin estamina continuamente. Sin embargo, seguí y el juego hizo click en mi cabeza como ninguno otro había hecho antes.
El bucle jugable es increíblemente divertido, pese a lo repetitivo que se pueda ver desde fuera. Una vez llegamos a la zona de cacería, es fundamental no ir directos a por el monstruo. Comenzamos con poca vida y resistencia máxima. Para subir ambas barras, deberemos recoger unos pájaros por todo el mapa. Se colocan de forma estratégica creando caminos a lo largo de todo el nivel. Esto es una absoluta genialidad, porque tiene dos propósitos. En primer lugar, nos ayuda a recolectar todo tipo de materiales que nos servirán para mejorar armas, armaduras y crear pociones y antídotos, por ejemplo. En segundo lugar, nos familiarizaremos rápido con el entorno. Así, localizaremos las curas, los insectos que aturden a los enemigos y dónde se pueden encontrar los monstruos.
Vale, tenemos la vida y la resistencia al máximo, ahora sí, a por el bicho. Personalmente, utilicé las espadas duales y me parecieron las más divertidas. Para ser un juego de Capcom, los combos de las armas son muy simples, alternando entre ataque débil y ataque fuerte. La clave del juego está en las habilidades intercambiables. Unas técnicas que vas desbloqueando conforme subes de nivel y se terminan convirtiendo en el pilar de tu estrategia ante un depredador. Al final, mi personaje, que comenzó fallando más de la mitad de los ataques, pasó a ser una auténtica picadora de dragones que recorría la espina dorsal de los mismos hasta hacerlos papilla.
Este es mi primer Monster Hunter, así que no sé si la cantidad de monstruos es la adecuada, o si los que aparecen son los de siempre o hay muchos que debutan, al igual que yo, en este título. Pero son increíbles todos los que aparecen, sus diseños, sus patrones de movimiento y las distintas fases que tienen. Si a esto, le sumamos el DLC Sunbreak, la nómina de bichos crece en una mayor cantidad y calidad. Destaca, por supuesto, el que aparece en la portada, el Magnamalo, o el Ibushi.
Sin embargo, hay un par de cosas que no me terminan de cuadrar. El sistema de misiones creo que no está muy fino. Hay dos mostradores para aceptarlas: un mostrador para las principales y otro para las secundarias. Las misiones principales en general son mucho más sencillas que las secundarias y te sirven para avanzar en la trama, pero para conseguir mejores armas y armaduras tienes que subir de rango de cazador y estas misiones no ayudan a eso. Subes de rango haciendo misiones secundarias. El problema se agrava cuando te enfrentas antes a monstruos importantes en las secundarias que en las principales. Cuando me enfrenté al Magnamalo en la principal, el último jefe antes de llegar al postgame, se me presentó como una gran amenaza, con una cinemática increíble. Pues bien, en las secundarias ya lo había matado dos veces y el combate no duró más de cinco minutos. Corta la tensión de un momento que debería ser impactante.
Por otro lado, el juego tiene un gran componente aleatorio. Entiendo que es parte de la esencia de la saga, pero la fabricación de amuletos, la obtención de recetas para las armas, y también el conseguir partes concretas de monstruos se puede hacer un poco cuesta arriba. Unido a esto, otras mecánicas como los mercenarios que envías a por materiales también está muy ligados a la aleatoriedad.
Tal vez para un fan acérrimo de la saga, Monster Hunter Rise es solo un eslabón más dentro de la misma, pero para mí ha sido una puerta de entrada fantástica. No sé de las cosas que destaco qué es genuino de este juego y qué es parte estructural de la saga, pero lo que sí sé es que me han dado unas ganas tremendas de adentrarme más con el tan famoso World y el muy reciente Wilds. Esta ha sido mi primera cacería, pero no será la última.






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