Mullet MadJack es dopamina en vena, literalmente

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Básicamente podemos resumir Mullet MadJack en ese puñado de palabras.

Pero mejor usemos otras por si a algún lector no le queda claro de qué va el juego. Se trata de un shooter al más puro estilo DOOM con un fresquísimo toque de roguelike. Sí, otro roguelike, pero este es de los buenos. Por motivos de la historia, que luego comentaremos, tenemos que subir por distintos pisos para rescatar a una princesa. Sin embargo, solo tenemos diez segundos de vida, por motivos de la historia también. Afortunadamente, matar enemigos nos da segundos y cuanto más imaginativos seamos, más segundos nos darán. Disparar a la cabeza, empujar a los malos a ventiladores gigantes, hacer explotar extintores y otras macarradas nos proporcionarán hasta tres segundos.

Como el propio juego nos indica, pese a tener diez segundos de vida, la clave no está en la velocidad, sino en fluir en cada nivel. Cada planta está compuesta por diversas habitaciones que proponen diversas rutas para ser recorridas. Es una pena que los niveles se terminen repitiendo muy pronto, aunque aporta bastante seguridad y comodidad en cuanto pasas por la puerta y sabes el lugar donde están los enemigos. Y, claro, entre nivel y nivel una mejora: más velocidad, mejores y distintas armas, recarga más rápida, entre muchas otras cosas para completar tu build.

Abordemos de una vez la historia. No es muy profunda, pero me parece bastante interesante y, sobre todo, divertida. Somos, por supuesto, Mullet MadJack. Tenemos un mullet, estamos enfadados y nos llamamos Jack. No da pie a la interpretación. Aparte de esto, vivimos en un mundo ciberpunk noventero donde la sociedad se ha dividido en dos. Por un lado, tenemos a los humanos que se han convertido en adictos a la dopamina que solo se puede conseguir a través de los likes en las redes sociales. De ahí que no podamos sobrevivir más de diez segundos. Por otro lado, están los robots. Estos  se han convertido en billonarios poderosísimos y ahora son los dueños del mundo.

A nosotros nos engaña una compañía para que salvemos a una princesa de las manos de uno de los mayores robobillonarios, pero la princesa en este universo es la influencer más importante de la ciudad. ¿Para qué la secuestra? Pues para realizar un ritual y comprobar si existe el más allá.

Todo esto, lo jugable y lo narrativo, está bajo una estética anime noventera nunca vista en ningún videojuego y le sienta increíblemente bien. Es una barbaridad las escenas animes que tiene, el gusto con las que están hechas o lo resultones que son los sprites de los enemigos. Además, tiene un gusto exquisito para colocar referencias a películas y videojuegos clásicos como Resident Evil o Desafío total.

En conclusión, Mullet MadJack es un juego rápido, divertido y precioso que te sacará más de una carcajada. Una propuesta ideal si necesitas aire fresco entre los miles de juegos densos de larga duración que andan por las estanterías y bibliotecas digitales. Un obligatorio si lo que necesitas es dopamina en vena.


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